Cada vez es más difícil saber si la persona que sale en una publicación existe de verdad. Influencers que nunca se cansan, voceros de marca con la piel perfecta, «expertos» que responden a cualquier hora. Muchos de ellos no son personas: son creaciones de inteligencia artificial.
Instagram decidió poner orden. Desde el 31 de agosto de 2026, los perfiles que muestran personas generadas con IA deben identificarse con una etiqueta. Y los que no lo hagan van a perder visibilidad.
Qué cambió
- Una etiqueta obligatoria. La antigua etiqueta opcional «Creador de IA», lanzada en mayo, se reemplaza por «Perfil generado por IA». Su objetivo es que cualquier usuario entienda que la persona de ese perfil fue creada con herramientas de inteligencia artificial.
- Se puede poner voluntariamente desde la configuración del perfil.
- Si no la pones, Instagram te puede encontrar. La plataforma combina herramientas propias y señales del sistema para identificar estos perfiles, y luego notifica a sus dueños.
- El castigo es el alcance. Los perfiles sin etiqueta dejan de aparecer en las recomendaciones, incluidos Reels y Explorar. La cuenta no se elimina, pero se vuelve mucho más difícil que la descubran personas nuevas.
- Se puede apelar. Si Instagram se equivoca, puedes reclamar desde el panel «Estado de la cuenta».
¿Por qué ahora?
Porque la gente se sintió engañada. En palabras de un portavoz de Instagram, la comunidad dijo que no le gusta encontrarse con un perfil que parece humano y no lo es.
Y había motivos. Durante 2026, medios como The Guardian y The New York Times documentaron olas de influencers creados con IA que promocionaban apps y marcas sin aclarar que no eran reales, e incluso cientos de supuestos «expertos en bienestar» generados con IA, algunos presentados como médicos.
¿A quién afecta y a quién no?
Esta es la parte que más confusión genera, así que vamos por partes:
- Sí afecta a los perfiles cuyo protagonista es una persona creada con IA: influencers virtuales, avatares que hablan a cámara, personajes que representan a una marca.
- No afecta a personas reales que usan IA como herramienta: para editar fotos, escribir textos, generar ideas o hacer imágenes de apoyo.
- Tampoco afecta a una publicación puntual hecha con IA en una cuenta de una persona o empresa real.
Es decir: usar IA no es el problema. El problema es hacer pasar por humano a alguien que no lo es.
¿Qué significa esto para las marcas?
Muchas empresas están explorando avatares o personajes de IA para sus redes: un asesor virtual, una mascota digital con rostro humano, un vocero que habla en Reels. Es una tendencia que va a seguir creciendo, y está bien. Pero desde ahora la regla es clara: transparencia o invisibilidad.
Además, hay algo más importante que el algoritmo: la confianza. Un cliente que descubre que lo engañaron con una «persona» que no existía difícilmente vuelve. Uno que sabe desde el principio que habla con una IA, y que esa IA le sirve, no tiene por qué sentirse mal.
4 reglas para usar personajes de IA sin castigo
- Dilo desde el principio. Si el perfil o el personaje es de IA, usa la etiqueta «Perfil generado por IA» y dilo también en la biografía.
- No inventes credenciales. Un personaje de IA no puede presentarse como médico, abogado o cliente real. Esa línea ya causó escándalos.
- Dale un rol honesto. Un asistente de IA que explica, organiza o recomienda puede aportar mucho valor si queda claro qué es.
- Mantén personas detrás. Que siempre haya un equipo humano responsable de lo que dice el personaje y disponible cuando algo sale mal.
Instagram no está prohibiendo la IA: está premiando la honestidad. Las marcas que usen personajes de IA abiertamente van a poder crecer. Las que intenten hacerlos pasar por humanos van a desaparecer del radar.
En DBR estamos preparando algo que tiene mucho que ver con esto. Pronto vas a conocer a algunos de los integrantes de nuestro equipo que no son humanos, y te los vamos a presentar tal como son.
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Fuentes: Forbes Chile · WWWhat’s new · Revista E&N
